Montserrat Pavón, Coordinadora de Calidad, Prevención y Medio Ambiente.

“Tenemos que explicarle a la sociedad lo que hacemos”

A pesar de su juventud, lleva más de 18 años en Sertego y es una de las personas que mejor conoce la compañía. La Coordinadora de Calidad, Prevención y Medio Ambiente de Sertego, Montserrat Pavón, se muestra orgullosa, especialmente, de las personas con las que trabaja, un equipo multidisciplinar que aúna juventud y experiencia, y que trabajan día a día para hacer de Sertego uno de los referentes mundiales en el tratamiento de residuos industriales. Metódica, perfeccionista y atenta al detalle, Montserrat se preocupa por “el mundo que le estamos dejando a nuestros hijos”, se define como ambientalista más que ecologista y procura predicar con el ejemplo.

Mayo 2017, redacción web.

Montserrat Pavón, Coordinadora de Calidad, Prevención y Medio Ambiente de Sertego
Montserrat Pavón, Coordinadora de Calidad, Prevención y Medio Ambiente de Sertego.
¿Qué te gusta hacer cuando no estás trabajando?

Bailar, me encanta bailar. Me evade bastante. Para mí el baile es una forma de relajarme y reducir el estrés. En el pasado fui bailarina, hice la carrera de danza española. La danza creo que me ha aportado disciplina, autoconocimiento y capacidad de sacrificio. Ahora es una afición.

¿La disciplina es tu mayor virtud?

Y la constancia, que es una consecuencia de la disciplina. Es lo que me ha mantenido a flote en muchas etapas de mi vida. Cuando las cosas no te salen, la constancia y la perseverancia es lo que te permiten darle la vuelta a la situación. También tengo defectos además de virtudes. A veces tiendo a ser negativa con algunas cosas. Me anticipo mucho a los problemas antes de que se produzcan.

¿Cómo ha sido tu carrera laboral?

Yo estudié Ciencias Económicas y Empresariales. En una de las asignaturas empezaron a dar economía de recursos naturales y aquella asignatura me cambió la perspectiva. Vi que me gustaba y, después de licenciarme, decidí estudiar un master de medio ambiente. Empecé en Sertego en el año 99, en la parte de aceites usados. Mi labor era implantar los sistemas de medioambiente en las plantas de regeneración. Poco a poco fui adquiriendo más centros y un buen día me ofrecieron la responsabilidad sobre el área de Calidad y Prevención. Actualmente, me dedico más a la parte de Medioambiente y Prevención.

¿Qué es lo que más te gusta de la compañía?

Su carácter abierto y la calidad de la gente. En el caso de SERTEGO, se nota que el proyecto nació y se consolidó a partir de uniones de otras empresas. Aquí se han integrado distintas culturas y distintas maneras de entender el negocio. Esa integración nos ha enriquecido. Hemos mejorado muchísimo. Todos hemos entrado muy jovencitos. Yo, con 22 ó 23 años. La sensación es como si el proyecto fuera algo tuyo, de mucho orgullo.

El mejor momento

Quizá el comienzo cuando, a los 2 primeros años de asumir las funciones de hacer todos los sistemas de gestión, conseguí certificar todos los centros. Yo me acuerdo que al principio algún directivo me decía “este centro va a ser imposible, no lo vas a conseguir, las cosas están muy mal…” Y cuando logras este primer logro profesional, yo creo que es como el primer amor, que se recuerda siempre (entre risas). Ver la evolución de las cosas es muy importante. Hay que tener perspectiva.

¿Y el peor momento?

Siempre que hemos tenido algún accidente laboral grave. Son los momentos más duros.

¿Cuáles son tus funciones actuales?

En el área de Calidad de Medioambiente y Prevención nos dedicamos al mantenimiento de todos los sistemas en todos los centros. Cuento con un equipo de siete personas distribuido por zonas geográficas. Estas personas coordinan las auditorias de calidad, prevención y medio ambiente. Organizamos toda la documentación y nos encargamos de comunicar todos los requisitos legales de todos los centros y revisar su cumplimiento.

También hacemos de enlace con servicios centrales de URBASER y nos encargamos de materializar las directrices en temas de formación. Es muy importante dirigir la formación a lo que es necesario y nosotros tenemos muchas exigencias por parte de los clientes en formación. Luego, nos estamos encargando de todo el tema de comunicación. Web, folletos o cualquier tema corporativo, pasa por nosotros.

Por último, somos responsables de coordinar reuniones de todas las unidades de negocio. La única forma de hacer amalgama es haciendo equipo, vernos todos con frecuencia y crear cultura.

¿Qué cosas crees que se pueden mejorar?

¡Muchas! Sabemos que lo hacemos bien, pero ahora tenemos que comunicarlo al exterior. Estamos en un sector en el que la competencia no ha trabajado siguiendo las mejores prácticas medioambientales, ni siquiera con el cumplimiento legal mínimo. Queremos hacer un esfuerzo por comunicar lo que hacemos, todo de lo que somos capaces. Somos una empresa solvente en la gestión de residuos.

¿En España tenemos buena educación ambiental?

Nos Falta mucho. Se nota hasta en la gestión del residuo doméstico. A veces hasta yo misma tengo dudas de dónde va cada residuo… Si no tienes esa educación de lo más cercano, es imposible que la tengas de los residuos industriales, que al fin y al cabo son residuos que hemos generado nosotros como consumidores.

Por ejemplo, conozco a muy poca gente de mi entorno que tenga el hábito de ir a u punto limpio. Yo voy a tirar hasta una sartén. Guardo las cosas y cuando tengo muchas las llevo. Tenemos que saber que todo lo que hacemos tiene una repercusión. El paso fundamental es que la gente lo entienda. Pasa mucho con los móviles: no es cuestión de que te lo puedas o no permitir, sino de una cultura del aprovechamiento, que no significa economía de guerra. Se trata de ser consecuentes con el carácter limitado de los recursos. Yo nunca he sido ecologista. Soy medioambientalista. Entiendo que necesito usar coche, necesito consumir ciertas cosas y no soy una radical. Quiero tener un nivel y calidad de vida determinada, pero lo quiero hacer con el menor impacto posible.

¿Cuáles son tus objetivos para este año?

Tengo mucha ilusión por el reto de dar un paso adelante en la comunicación SERTEGO. Creo que lo necesitamos y creo que sería un gran reto conseguir comunicar lo que queremos comunicar. Tenemos que ser capaces de explicarle a la gente y a la sociedad lo que hacemos, que es muy importante. Que sepan la cantidad de residuos peligrosos que procesamos, tratamos, recuperamos y reintroducimos en la cadena de valor. Que sientan la tranquilidad de que esos residuos sean gestionados por una compañía donde se hacen las cosas bien.

También me gustaría simplificar mucho los procesos. Es bueno escuchar los que son más jóvenes que tú y tienen otra visión de la vida, intentar simplificar las cosas, ser más pragmáticos. Esto es una mejora continua.

¿Qué te sugiere la expresión Economía Circular?

El reaprovechamiento constante de las cosas. Ahora se habla mucho de lo que es el ciclo de vida, quizá sería un nuevo concepto que tiene otras implicaciones que van más allá del reaprovechamiento de los residuos. El Cambio Climático es una realidad que mucha gente no ve. En Sertego ya estamos haciendo cosas para luchar contra el cambio climático. Estamos por ejemplo, evitando la contaminación de los mares desde hace muchos años.

Te gustaría que…

Me gustaría que todos tuviéramos presente que el medio ambiente no es algo ajeno a nosotros, que fuera una parcelita más integrada en nuestra vida. Ir a trabajar un día en metro y no en coche parece una tontería, pero se nota. Tenemos que pensar en el futuro que estamos dejando a nuestros hijos.

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